miércoles, 16 de diciembre de 2009

16 Diciembre 2009

CARRILLA ARTICULAR
Es escalofriante la cifra de mujeres muertas que dio a conocer ayer el COLEM o Colectivo de Mujeres… Son 138 y aún no concluye el año, lo cual habla de un cierre dramático comparado con otras entidades, incluso con Chihuahua conocido por sus “muertas de Juárez”… Pareciera como si de pronto la frontera Norte se viniera al Sur nada más para causar daño a esa cantidad de féminas abatidas por sus cónyuges o personas ajenas a sus vidas… Las de Juárez, muchas permanecen en calidad de desaparecidas, la mayoría pasó a mejor vida en manos de verdugos aún no identificados… Los casos de Chiapas tienen nombres y apellidos, lo peor, pues, aunque hay una ley reformada para protegerlas al máximo, los varones, sobre todo los de las zonas indígenas y marginadas o donde la mayoría carece de educación como en el campo, hacen valer su poder de macho dominante, llevándolas la mayoría de las veces a una vida llena de terror terminada en muchos casos con la muerte… Está claro que el peor escenario para las mujeres de México no es Chihuahua, sino Chiapas, por una circunstancia diferente, si usted quiere, pero al fin y al cabo lamentable… Está claro también que, las nuevas reformas al Código Penal no han favorecido en nada al ejercicio indebido de los usos y costumbres, donde el hombre indígena adquiere a un objeto como mujer, la compra, la somete y hace de ella lo que quiere, incluso matarla… Peor aún, el hombre de ciudad, el celoso, mata por celos y aquí es donde la academia no es un recurso para menguar la tragedia femenina… Duele decirlo pero, ni en las mejores ciudades del mundo hay una cultura al 100 por ciento del respeto a la individualidad de la mujer y, en países como el nuestro el maltrato físico y psicológico es pan de todos los días no sólo en el hogar, sino en todos los escenarios que pisa como el trabajo y la misma calle… Lamentablemente en Chiapas no ha funcionado ninguna de esas Fiscalías especializadas en defenderlas, ni el Instituto de la Mujer, ni el DIF, ni otras creadas nada más para darle formalidad oficial a la palabra “empoderamiento”, inexistente en el diccionario… Conozco infinidad de casos en donde lejos de acercarles la justicia, les ponen miles de trabas y las obligan regresar a casa a mantenerse subyugadas por su pareja; hasta hoy día los trámites burocráticos de la justicia siguen extendiendo períodos eternos para enjuiciar a padres desobligados, a polígamos y agresores que, bajo los efectos de drogas o bebidas embriagantes cometen fechorías y, en la resaca, prometen lo que jamás cumplirán hasta terminar con más de una vida si se toma en cuenta a la familia… No hay tal seguridad en Chiapas, si no para el pueblo, menos para las mujeres, máxime cuando su territorio está poblado mayormente por gente pobre que, por esta misma causa, se presta a demeritar la función de la mujer en el hogar… Conmueve, o al menos a mí me movió el tapete saber que tan sólo en seis meses de este año 138 damas fueron privadas de la vida por un verdugo que, quizá esté en la cárcel o talvez prófugo pero, de cualquier forma él sí está con vida y con el riesgo de volver a repetir el delito… Es cierto, hace falta mucho por hacer… Los programas del Gobierno del Estado no están funcionando, es necesario hacer cambios, mover gente, mover montañas… No será con mujeres del mismo nivel que las diputadas locales de la actual legislatura como se debe buscar el cambio; con ellas todo está perdido; no será con mujercitas como Esther Almazán o Chacha Pariente que le temen al piso frío por eso no se bajan de sus zapatillas; menos con sobradas y arrogantes como Aminta Natarén o desquiciadas como Elvira Pola Figueroa… No… Urge -y esto es serio-, reordenar el clima adverso de todas las mujeres: Las del campo, las indígenas, las de la ciudad… Urge promover una cultura real para poder hacer cumplir las leyes, de lo contrario cualquier intento seguirá siendo letra muerta y las cifras de hoy irán en aumento… Réquiem para las almas caídas…

DISCO INTERVERTEBRAL
Ya en más de diez ocasiones me han preguntado qué pasa con el Diario de Chiapas, La Verdad Impresa, versión legal, “El naranjita”, como le llaman muchos… Ocurre lo siguiente… Primero, el líder sindical sacó por ahí un rollo de que habían recibido amenazas de parte del Gobierno del Estado, pero, resulta que no es cierto, y no porque nuestra defensa esté del lado oficial, sino porque los voceadores a quienes he consultado me dicen que es precisamente su líder quien les advierte que, de continuar con la venta de nuestro impreso, los dejará fuera del sindicato y con ello perderán una serie de canonjías conseguidas a lo largo de muchos años de trabajo… Desde luego, esto es un sabotaje más claro que el agua del agua del Sabinal, por lo sucio… Mucha gente recorre distancias para conseguirlo en tiendas donde ahora hemos podido acomodar y muy pronto estará en más lugares cercanos a su trabajo o domicilio, precisamente para evitar esos chantajes donde se esconde un verdadero tragón (no dragón), un titiritero que ha vivido del miedo de los demás y ha sabido manipularlos a su antojo por décadas… Qué bueno que aún persiste gente honrada y lejana a intereses mezquinos deseosas de mantener vivo el oficio de voceador, con todo y sus riesgos triviales; a ellos les debemos respeto y apreciamos su vocación de servicio, su entrega… Por suerte, poco a poco se han ido sumando nuevos vendedores, nuevos cauces que llevarán a sus manos este medio apreciado por muchos… También a usted, apreciable lector, le debemos mucho, pero por lo pronto le damos nada más las gracias por preferirnos…

APÓFISIS ARTICULARNi en la noche de los Premios Chiapas pudieron organizarse los encargados del Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa”, declarado rcinto oficial para la entrega de tran prciado galardón que, hasta el Azabache se atrevió pedir uno en calidad de préstamo para “engrandecer” al género de la caricatura (el próximo año me le adelanto, me cay)… En la pared o muro de la gloria, donde aparecen todos los nombres de los más de 59 premiados están: Gilberto Gómez “Mazán” y “Andrés” Aubry… El apellido del primero es Maza, no Mazán; el nombre del segundo es André, no Andrés, es francés no azteca… Pero eso no es todo… Los nuevos, los tres de ayer, pudieron ver al fin coronado su sueño no con letras de oro, no con letras de bronce, sino de unisel, pintadas de dorado para dar el gatazo… ¿Acaso no alcanzó el presupuesto para comprar las letras de metal?... Digo, esa deferencia pudo marcar la diferencia del tamaño de los galardonados con las críticas que el pueblo ha levantado en torno a su designación… Sí, desde anoche lucen las letras de unisel de los nuevos Premio Chiapas: Aquiles H. Brindis Rodríguez, Silvia Beatriz Maza Solís y Alberto Peña Ríos… Felicidades a ellos… Y hasta aquí… ¡Ufff!... gurguha@hotmail.com

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